Cuida tu Vestido, Preserva
su Elegancia 
1. NO PONER EN REMOJO Y NO MEZCLAR CON OTRAS PRENDAS AL LAVAR
Los vestidos de bastoneras están confeccionados con telas especiales, aplicaciones decorativas, pedrería, lentejuelas y otros detalles delicados que pueden deteriorarse fácilmente si permanecen mucho tiempo en contacto con el agua. Por esta razón, no se recomienda dejarlos en remojo. Además, deben lavarse por separado, ya que otras prendas pueden desprender color, generar fricción o engancharse con los adornos, provocando daños en la tela o desprendimiento de aplicaciones. Para conservar su apariencia original, realice un lavado suave e individual.
2. SECAR A LA SOMBRA Y NO UTILIZAR SECADORA
Después del lavado, es importante secar el vestido en un lugar ventilado y protegido de la luz solar directa. La exposición prolongada al sol puede ocasionar pérdida de color, desgaste de los tejidos y debilitamiento de los materiales decorativos. Asimismo, el uso de secadoras está completamente desaconsejado, ya que las altas temperaturas pueden deformar la prenda, afectar los acabados y provocar el desprendimiento de piedras, cristales o adhesivos. El secado natural a la sombra es la mejor opción para preservar la calidad y durabilidad del vestido.
3. NO PLANCHAR
Los vestidos de bastoneras están elaborados con materiales delicados como vinil textil, pedrería, cristales y aplicaciones decorativas que pueden dañarse con el calor excesivo. Por esta razón, no se recomienda planchar la prenda de manera directa sobre los diseños o adornos. Si el vestido presenta arrugas muy marcadas, deberá plancharse únicamente por el revés de la prenda (parte interna), utilizando una temperatura tibia y evitando ejercer demasiada presión. Esto ayudará a proteger los acabados, conservar el brillo de las aplicaciones y mantener la calidad del vestido por más tiempo.
Importante: Nunca planche directamente sobre el vinil, la pedrería o cualquier elemento decorativo, ya que podrían desprenderse, deformarse o sufrir daños permanentes.
4. NO RETORCER
Al finalizar el lavado, nunca debe retorcerse el vestido para eliminar el exceso de agua. Esta práctica puede deformar la estructura de la prenda, afectar las costuras y provocar daños en las aplicaciones decorativas. Para retirar la humedad, presione suavemente la tela con las manos o utilice una toalla limpia que absorba el exceso de agua sin ejercer fuerza excesiva. Un manejo cuidadoso ayudará a mantener la forma original y el ajuste correcto del vestido.
Recomendación
Los vestidos de bastoneras son prendas elaboradas con dedicación y detalles que requieren cuidados especiales. Un mantenimiento adecuado permitirá conservar su color, brillo, forma y elegancia, asegurando que luzcan impecables en cada presentación. Siguiendo estas recomendaciones, la vida útil de la prenda se extenderá considerablemente y se mantendrá en óptimas condiciones para futuras temporadas y eventos.
